jueves, 20 de enero de 2011

Igual...

Igual es que a mi me enseñaron que cada paso tiene un antecesor.
Igual es que cuando algo no me dice sí, entiendo que es que no.
Igual es que aprendí que cada cosa tiene un valor precioso, cada humano un cuerpo intocable, y que el respeto es algo que tan solo la confianza puede a veces ignorar.
Igual es que soy sensible a cada partícula de impureza armónica que existe en el cosmos.
O igual, quizás, soy demasiado tonta como para gritar.
Igual es que las palabras me parecen menos fuertes que los sentidos y menos perspicaces que la percepción.
Igual es que vivo en un mundo de valores demasiado importantes como para ignorar.
Igual simplemente es que soy una sentimentalista, porque soy mujer y todo me parece un drama.

O igual no.

O igual no y es que la gente tiene demasiada prisa y no mira quien tiene delante antes de pisar.
Igual no y es que no se escucha lo suficiente como para oír con claridad la realidad.
Igual no y es que a la mayoría les importa todo un pito y solo piensan en su propio ser y en la auto-mastubación, en el orgasmo violento pese a la aflicción contigua.
E igual es que es verdad que la armonia es el estado natural y lo demás tan solo deformaciones tóxicas.
Incluso igual es que soy demasiado lista y que por eso no grito.
O igual es que sí, que la lengua tan solo es una forma de expresión, y que por contra tenemos cinco sentidos más, aunque para la mayoría parecen estar inutilizados.
E incluso igual es cierto que ya no existen más valores en el mundo.
E igual también, tengo todo el derecho de sentir aquello que me rodea con intensidad, sin que ello suponga un defecto de género, mas en todo caso, una virtud de personalidad.

E igual es que hoy ya paso de todo, y esta noche la que me masturbo soy yo y me cago en la puta aquí delante y a quien me rechiste la intención.

Amén.

viernes, 24 de diciembre de 2010

MENDIGA NAVIDAD

Esto es un cachondeo. Que no hay líquido anticongelante, y por eso estamos aquí todos sin haber dormido y esperando como tontos (ahora ellos no te lo dicen por supuesto porque aquí no informa ni Cristo). Son las 12pm, hace 17 horas que llegué a este maravilloso aeropuerto de Charles de Gaulle, que por lo que parece no quiere llevarme nunca a mi destino (la vez pasada me comí no sé cuántas horas de viaje en bus, por los controladores dichosos). Ahora es la nieve. Pero pensaba que la nieve era algo normal. Y más en invierno…
Y el señor del pelo blanco le acaba de decir a todas las cámaras que le apuntaban en el careto que los que nos hemos quedado a dormir en el suelo del aeropuerto era por gusto, para estar primeros en el siguiente vuelo, y que en realidad nos habían dado hoteles a todos… ¡si es que me muero de la risa!
Menuda vergüenza. La que hay aquí liada es monumental, y en plenita navidad.
Por lo pronto yo voy a pasar mi primera nochebuena en un tren. Como soy trabajadora del apego no tengo problema, en realidad lo único que me jode es perder un día de vacaciones, que los tengo muy contados... así que así estamos.
Yo he pasado de hacer colas- aunque alguna me he comido-, y he pasado de reclamar mi vuelo. Ayer ya nos marearon bastante: “que sale, que no sale, ahora en la puerta lalalá, ahora en la lululú” ¡venga a tomar por culo! Ayer hasta intenté alquilar un coche para bajar conduciendo hasta Barcelona, y ¿sabes qué me dice la tipa? ¡¡¡ Que no tenían coches para alquilar hasta finales de enero!!! Y los muy sin vergüenza siguen vendiéndole vuelos al personal, cuando se sabe de sobras que no hay manera de meter a toda la gente que está colgada en los vuelos que hay.
En fin… Un cachondeo, lo que yo te diga. Si es que la Apocalypsis nos está dando avisos poquito a poco, y no le hacemos caso… pero vas a ver… como no vayamos comprando ya garbanzos luego va a ser demasiado tarde… te lo digo yo, y yo tengo visión…
Bueno, espero que mi trenecito de esta noche no tenga problemas que ya he tenido bastante después de tanta espera (ahora estoy todavía en el aeropuerto y tengo que dirigirme en algún momento al centro de Paris a la estación; pero hace tanto frío que estoy intentando retardar el momento todo lo que puedo- todavía me quedan 8h más de espera y luego 11h de viaje en tren-, para no pelarme demasiado ahí fuera…). Esto es la hostia. La hostia.

viernes, 10 de diciembre de 2010

El refranero de mi abuela

  • No es cortesía pero descansa la caballería
  • El que más sepa que más diga

jueves, 2 de septiembre de 2010

Novata de turno

Pues soy la nueva novata de turno.
A ver, es así, yo soy inocente por naturaleza, lo que pasa que claro, de algunas cositas voy aprendiendo, pero de aquellas en las que todavía no me he mojado, pues no. Y entonces... pringo por inocente.
En fin, es así, vamos aprendiendo sobre la marcha.

Bueno pues resulta que yo, mentalidad anti-mediática totalmente, anti-televisión, anti cuestiones públicas, anti todo; cedo el otro día a la oferta de mi madre de dirigirme a hacer una entrevista para el Diario de mi pueblo y explicar un poco mis moviditas profesionales, etc.
Y yo me digo, venga va, que esto te puede hacer bien, hay que promocionarte, tienes que dejar de ser tan reservada con tu trabajo, etc.
Total que voy. Y bueno, a la salida tuve la impresión de que aquello que yo había estado contando durante una hora, no había quedado del todo entendido.
Pues bueno, hoy sale la entrevista, una página ni más ni menos. Muy bien la verdad. Pero claro me encuentro el titular de " Ahora ya puedo decirlo: me siento artista", y se me cae el alma al suelo, porque dicho así y sin contexto parece que soy una prepotente de la hostia. Luego la verdad es que en la entrevista lo contextualizan un poco, pero... Y luego de pronto sale una frase donde yo "digo", que la mayoría de los espectáculos que se hacen en España son de mala calidad... Y claro yo he dicho eso, pero no así, y no con ese significado (y no he dicho la mayoría, he dicho algunos...)

Y eso solo me pasa por novata.
Porque con la prensa hay que tener cuidado y hay que suavizar las palabras, porque si hablas igual de burra de como hablo yo, pensando que la gente ya me entiendo con el resto de mis elementos comunicativos como la cara, el tono y los gestos; pues no funciona. Hay que hablar simple, porque sino cualquier palabra cambiada de sitio, sin su contexto y sin todas las frases que la acompañaban, pues suena fatal.
Y vamos, que la entrevista está muy bien, y oye es de agradecer una página en el diario, pero... como lo lean muchos artistas de por aquí creo que van a cruzarme la cara y con razón...
En fin...
Next time will be better.
I will learn how to be formal.
Einfach. Alles einfach.

lunes, 30 de agosto de 2010

Antichrist

Me levanto ahora con el sabor en los labios de la magnífica película que vi ayer: "Antichrist" de Lars von Trier. Y me levanto maravillada, igual que me acosté ayer maravillada del "peazo"de joya que observaron mis ojos.

Chapter one: los actores.
Dos fieras: la misteriosa Charlotte Gainsbourg y el intrigante Willem Dafoe. Que en esta película me sorprende (a mí, ignorante del cine, y que por supuesto no he visto todas sus películas) con el rol del bueno, en vez del del malo; y, así pues, con la cara relajada y una mirada muy, pero que muy interesante y atractiva.
Los dos se salen. Protagonistas y únicos actores, viviendo una historia psicológica que los transforman paso a paso. En un escenario íntimo donde deberían verse todos los fallos, y donde tan solo se ve la impecable interpretación.

Chapter two: la historia.
Una mujer perturbada. Estudiante del genocidio femenino que se convierte en la protagonista de éste en el sexo contrario.
La peli tiene una evolución impecable y que llega a sorprender al espectador, que nunca se esperaría al principio lo que sucede después; pero al mismo tiempo el desarrollo de la historia una vez efectuad y tras la reflexión, te da a pensar que en realidad ya se veía venir desde el principio. Como cuando pasa algo y hasta que no ha pasado no te das cuenta de lo obvio que era que iba a pasar. Pues lo mismo. La evolución de la dramaturgia es perfecta en ese sentido y como resultado el espectador se mete en la historia de un modo muy real.
A mi personalmente, me cautivo de manera especial el hecho de que ella fuera la genocida. Generalmente siempre había imaginado más la brutalidad masculina en ese tipo de actos; y de algún modo la brutalidad femenina expuesta aquí se me hizo sorprendentemente comprensible. Su fuerza, desesperación, la rabia sexual expuesta como un hongo que pica cada vez con más fuerza y al que no vas a dejar de rascar hasta que no logré sangrar. Así es.
Por eso me parece que la historia está tan bien contada, porque a mi como mujer por lo menos me hizo sentir totalmente lo que ella estaba sintiendo, sin dejar de sorprenderme continuamente con sus actos.

Chapter three: el sexo y la violencia.
La exposición de éstos dos es brutal. Pero para nada es gratuita. Lars von Trier trata la historia de un modo tan intenso que una vez más nos lleva de manera natural a tener que mostrar los elementos más intensos de manera más impactante. Pero es necesario así. Es totalmente necesario así. Esta película tal y como está tratada no podría merecer menos y es brillante cómo Lars von Trier da en el clavo en la intensidad en que muestra estos elementos.

Chapter four: la imagen.
Alias fotografía. Alias imaginario de este director genuino: Increíble.
Increíble y es para agradecer que de vez en cuando el cine se trate con una visión artística de verdad. Y este hombre desde luego lo hace.
Imágenes bellísimas que se te clavan en la mente para encandilarte, igual que las horrendas que en vez de apartarte la mirada, como pasaría en muchas otras películas, te la roban para convertirte en testimonio absoluto de la historia.

Una joya. Una obra de arte.
Brutal.
Muy pero que muy recomendada.

jueves, 26 de agosto de 2010

hace diez años

Hace diez años que descubrí lo que era amar y ser amado. Hace diez años que entendí que con los amigos verdaderos compartes hasta los momentos en los que no hay nada que compartir. Hace diez años que percibí que la comunicación era el arte más bello a trabajar. Hace diez años sentí por primera vez lo que era bailar. Hace diez años que descubrí el primer cuerpo de otro, y el mío propio. Hace diez años que lloré en aquél parque a llanto pelado. Hace diez años que escuchaba incansablemente aquella canción. Diez años desde que el teléfono siempre te sorprendía a altas horas de la madrugada. Diez desde aquél sentirme tan estúpida, tan ingenua y tan vulnerable. Diez años desde los chillidos rebeldes. Diez años desde que toqué el volante de un coche. Diez años desde que vivía sola en ese apartamento. Hace diez años que sentía por primera vez lo que era la libertad. Diez años desde que me conocí, y conocí hasta dónde era capaz. Diez años desde sentirme la más feliz de mundo y la más desgraciada.
Y es que hace diez años todo era nuevo y todo era la primera vez. Y últimamente pienso en cosas, y me doy cuenta que de todas esas cosas que todavía tengo tan presentes en mi mente han pasado ya diez años. Y el tiempo pasa pero lo vivido hace diez años sigue igual de vivo en uno mismo. Porque nada puede superar lo sentido hace diez años, aquella primera vez. Y sin embargo, hace ya diez años... Y es curioso. Todo es ahora o hace diez años. Y hace diez años no sabía lo importante que era ese momento para el resto de mi vida. El punto cero a partir del cual empezar a contar. Hace diez años...y a partir de entonces hoy.


al otro lado del Atlántico

Llevo días desconcentrada. Sumida en un trabajo que no se hace tal en mi mente. Improductiva. Dándole mil vueltas a todo y a nada. Inventando problemas, sacando conclusiones, inventándome teorías, en fin... aburrida.
Hablaba ahora con Jose y hablábamos de inspiración, y hablábamos de perspectivas y de puntos de vista. Y tiene tanta razón. Tanta razón en que aquí en Europa ya hemos perdido la referencia de todo. Ya no tenemos más una perspectiva de la realidad. El problema más estúpido aquí se convierte en una crisis, una depresión profunda e irrevocable, una catástrofe. Nuestras mentes inventan teorías estúpidas para matar el aburrimiento, para explicar nuestra falta de referencia y de perspectivas.
Privilegiados.
Somos privilegiados.
Privilegiada. Y aquí pérdida en mi privilegio. El privilegio de crear. De vivir como uno quiere y como a uno le gusta. Es de coña.
No, ya está bien. Agosto en casa trabajando es una putada pero no es para empezar a engendrar tal gilipollez.
Suerte que siempre aparece alguien que te da el golpe en el lugar adecuado cuando debe dártelo.

Al otro lado del Atlántico las cosas se sienten de otro modo. Las perspectivas son otras.
No es la primera vez que lo escucho. Y no será la última.
Tengo ganas de sentir que es eso. No quiero imaginármelo ni llegarlo a entender. Quiero sentirlo. Deseo sentirlo en mi propia piel.
Sé que ahí voy a encontrar mucha de la verdad de la que busco.
Y mi corazón arde de emoción por descubrirla.

Hoy creo que dormiré más tranquila.